debrayARTE

un pedazo de lo que me gusta,
otro no menos grande de lo que no
una pizca de amor
sabor
y otro mucho de mi



-vale la pena recibir palabras si llegan del corazón-

sábado, 17 de julio de 2010

Embrollos de las ochocuarentaycinco


Malos ratos. Son expiaciones que uno desea no lleguen al sueño propio. Aquellas noches inválidas en que los segundos son minutos y el tiempo, sólo es más nada en la nada. Es entonces cuando uno piensa en todo lo que debería y no debería haber hecho, hacer, rehacer...puras protestas. Trata de divagar en los pensamientos de Émile Cioran recordando no haberlos leído nunca. Sólo el continuar divagando y reconocer que ya no está escribiendo porque sí, sino porque es una necesidad, un vicio, un delirio para continuar respirando.
Mira al reloj y son las ochocuarentaycinco de las buenas lunas. Ya no queda mucho que discutir con esa voz interior que te dice que te marches a realizar una tarea terapéutica que nadie más ha sabido elaborar. Sólo se siente el profundo hueco que a veces no se ha sabido reparar adecuadamente. ¿No llegará algún momento nocturno en el que definitivamente dejes de pensar? Cómo en aquellos ratos en los que no te acuerdas de tus sueños y quisieras reconstruirlos para definir un poco más lo que eres y lo que sientes. Es cuando la voluntad te quita las ganas de sonreír y ver la vida sonriendo. Como cuando buscas una escapatoria a tus adentros más profundos y renacer aunque sea en el día que no te salió del todo bien.
Algo ha de haber para quitarte este embrollo, algo existirá por ahí para dejarte ser como siempre dices serlo.

jueves, 8 de julio de 2010

Entre charlas y andenes


Caminaba por el andén recordando las palabras de ese sabio libro que leía y releía sin poder meditar todavía con precisión. Buscaba en los recuerdos de esas palabras, las formas que se adecuaran mejor al momento y a la situación que vivía, a los altibajos que llenaban las formas de la cara que más deseaba y anhelaba en esos momentos. “Dirección Barranca del Muerto” se asomaba por el techo, bajar escaleras, subir otras nuevas y pensar en qué harían ese día.

Tal vez caminarían por el parque como una de esas tantas veces en que no había ánimos ni en la cabeza ni en el bolsillo. Sólo anidaban los gratos recuerdos y las buenas charlas que, aunque a veces fueran sin sentido, parecían cobrar vida ante los ojos que se penetraban mutuamente. A lo mejor se quedarían a mirar nuevas películas o videos nunca antes vistos y no apreciados por nadie mejor que ellos dos, juntos, solos con la manía de permanecer así, entrelazados por mente y piel.

De pronto sería la manada de pensamientos la que recorrería nuestro inconsciente y redundaría la pregunta que siempre se ha y seguirá haciendo: “¿estará bien así?”.

Entonces los dos, solos con la manía de estarlo, volverían a inundarse de complejidades y murciélagos. Se crea la ironía en la que los dos con sus ambas ingenuidades sienten que el otro no está bien. Estar o no estar, ser o no ser, decir o callar, opuestos, sentidos, protestas. Como si fuera necesario que llegara un tercero a reclamarles por el pecado silencioso que están cometiendo. A veces hace falta que llegue alguien más a decirnos en lo que estamos mal, lo que no podemos vomitar de nuestras ideas.

Basta con saber que cuando dos se aman, dos intensamente se miran a los ojos. Dos se perciben, se huelen, tocan y sienten; hasta perder la noción del hambre, del sueño y del tiempo. Porque en aquellos terrenos que no muchos se han aventurado a conocer, no existe la noción, se pierde la lucidez. La lucidez como opuesto a la acción, te permite crear ocasiones en las que no importa en que circunstancias se encuentren, cuanto capital tengan en el bolsillo o que medios se interpongan en la carretera que los lleve a algún destino. Cuando dos se entusiasman, se besan y se consuelan, están ahí cuando el frío más pega, cuando ni siquiera el Sol llega a tocar el brillo de sus ojos.

Pero ¿para qué necesitar al Sol, si con una mirada basta encontrarle el calor a la vida misma? El calor a la vida que me has ayudado a reconstruir.

jueves, 24 de junio de 2010

Érase una vez...


Una imagen vale más que mil palabras,
y una película en la que tu eres el estelar,
no tiene precio...

Aún no se celebra el veintisietedejuniodedosmilnueve,
pero cada día que pasa y me enamoro más de ti,
recuerdo cada momento, cada detalle, cada paso con tus manos,
con tus besos, con tus abrazos,
cada mirada fugaz y hermosa.
Te amo y no existe fuerza sobrehumana que pueda cambiarlo

Gracias por estar y por simplemente ser
lo mejor :)








Gracias You Tube por darme la mejor calidad del video pero no la música
nuestra música :)

miércoles, 19 de mayo de 2010

Fuerzas totales

Fuerza al maestro de la Música Ligera
para que no sea su momento de volar por la Ciudad de la Furia
y aún no ocupe ese Lago en el Cielo...


#FuerzaCerati


Tal vez parece que me pierdo en el camino, pero me guía la intuición. Nada me importa más que hacer el recorrido, más que saber adonde voy. No trates de persuadirme, voy a seguir en esto. Sé, nunca falla, hoy, el viento sopla a mi favor, voy a seguir haciéndolo. Las cosas brillantes siempre salen de repente, como la geometría de una flor. ¡Oh! Es la palabra antes que tus labios la suelten, sin secretos no hay amor. Todo me sirve, nada se pierde, yo lo transformo. Sé, nunca falla, el universo está mi favor, y es tan mágico. Voy a seguir haciéndolo. Me sirve cualquier pretexto, cualquier excusa, cualquier error. ¡Oh! ¡Oh! ¡Oh! (todo conspira a mi favor) Mágico, mágico.

Muerte


La muerte, ente intermitente, aire indeseable,
ojalá no lleguemos nunca, ojalá alcance el tiempo,
tiempo para amarte, tiempo para amarnos,
que se va como arena de las manos.

Hoy dudamos de cuando llega
como un espejismo dudando al entrar,
puede adelantarse y nadie le hace caso,
hasta que rebota en la mente como dado.

La apuesta anota que eres el elegido
es tu momento de marchar a otras tierras,
puede ser que no regreses como habías planeado,
estaré bien aunque te vas de nuestro lado.




viernes, 14 de mayo de 2010

Crónica de un mejor amigo



Hace unos años yo no podía decir que tenía un mejor amigo. Conocía a muchas personas, siempre me ha gustado dirigirme hacia caras desconocidas sin que me volteén la mirada y me dejen mirándoles el perfil o la nuca. Si bien me caracterizaba mi grado de amabilidad con los demás y mi sentido detallista con los demás; no podía conocer realmente el sentido de la amistad. Podía tener muchas amigas, podía hablar con los muchachos, pero no podía decir que tenía a un "favorito", un "mejor amigo".

En sí, cada quien tiene definido su propio término para el mismo par de palabras. Algunos consideran mejor amigo a su pareja actual. Otros prefieren separar completamente ambos términos y ven en su siempre compañero de farra y chupe a su mejor amigo. Otros saben que lo tienen, en algún lugar se encuentran pensando uno en el otro. Se sienten lejos, pero en el alma se encuentran unidos.

Yo no podía definir a nadie que tuviera todo el perfil de un "mejor amigo". Una vez casi llegué a tener uno, pero de pronto se enamoró de mi. Después, yo me enamoré de él. Un día se enteró de que ya tenía dueño mi corazón. Luego me enteré de que rompí el suyo. Se fue, me fui y fin de la historia.

Hace unos días yo no podía decir que tenía un mejor amigo. Pensaba que eso sólo existía en aquellos cuentos como "Lassie" o "Free Willy", donde los animales se convierten en inseparables muéganos del hombre. Pero yo no quería un muégano, no quería a alguien que moviera la cola al verme o diera saltos, brincos y faramalla y media para saludarme. Yo no quería a alguien que se fuera de fiestota y nuestra buena vibra no pasara de eso. Yo no quería a alguien que me hablara sólo cuando le convenía, solo cuando recordaba que existía.

Yo quería que existiera alguien que, estando lejos o cerca, tuviera noción del cariño que le tengo. Yo quería que esa persona compartiera conmigo sus momentos malos y no solo los buenos; que me dejara contarle mis historias. Yo quería que me escuchara y fuera sincero, que me alentara cuando yo no sabía hacerlo.

A veces uno no se da cuenta de lo que valen realmente los momentos. Uno percibe y observa pero no mira en realidad la esencia de las personas.

Hoy yo sé que es lo que realmente significa tener un mejor amigo. Y que estemos lejos o cerca yo sé que siempre estará ahí para escucharme, ahí para alentarme. Y para hacerme comprender que pueden existir mejores amigos, pero hermanos así no se encuentran todos los días.


.......gracias Omar :)


miércoles, 12 de mayo de 2010

Viejos ciclos


Creo que muchos tenemos la mala costumbre de no cerrar ciclos. Queremos dejarlo al "ahí se va", o al "aventón"; sin pensar que una herida sigue abierta, un error sigue sin disculpa, un corazón continua roto.

¿Y qué ocurre cuando todo es tan repentino?, ¿qué pasa cuando alguien te veta sin saber por qué?
¿Es una señal, es síndrome de la forma voluble con la que actúan (o actuamos) a veces los seres humanos?

Lo más sano y lo único que podemos hacer es darle la vuelta. Respetar decisiones, arreglar acuerdos y tener en cuenta que no todos somos iguales; cada cabeza es un mundo y cada quién pinta su realidad a su gusto.

El inconsciente suele apoderarse de nosotros. Suele recordarnos nuestras preocupaciones más profundas. Hoy muere, si no una preocupación, una idea; que más que dañarme, tan solo me distraía de momentos más importantes.

Noches filosóficas, días reflexivos.


A veces, cuando surge un impulso, es mejor hacerle caso que después pensar en el "hubiera...".

Y a veces, sufro de impulsos gracias a sentimientos nocturnos, de sueño y melancolía, de recuerdos, tristezas y alegrías. Sentimientos que me llevan a pensar en los placeres e incontingencias que te va regalando la vida.

lunes, 10 de mayo de 2010



This is the end, my only friend...the end.
But in the end if I know that you love me the way I love you,
I will realize that there's no money that I need,
there's no time that I want
there's no heaven that I wanna know...
...because with you, in your arms,
feeling your lips, feeling you mine,
I don't need to die to know the paradise in life.